Solo recordaba...
Fue en el 99’ – 2000 cuando solíamos asistir con frecuencia al Manulo’s Bar, que lamentablemente cerro sus puertas hace un año.
La intención del ritual era fortalecer la camaradería y hermandad por medio del embriagamiento de los participantes. Entonces era sencillo, solo necesitábamos algunas caguamas, dos cajetillas de cigarros y la pequeña grabadora de cassettes del Manulo.
No importaba como llegar al lugar, unos iban en camión desde colonias como la cuauhtemoc o praderas, otros como yo nos íbamos caminando porque esta a una distancia relativamente corta. Pasábamos un buen momento, y al terminar cada quien se iba a su casa como podía, o a veces se quedaban a dormir ahí… Pasé muy buenos momentos ahí, así como malos, pero siempre en compañía de buenos amigos.
Hoy recordé eso, como era en aquel entonces lo que en la actualidad es una mera incompleta ocasionalidad. De cómo el stereo de cassettes, los $30 despilfarrados en cerveza, las interminables platicas y el valemadrismo de la ocasión fueron totalmente cambiados por reproductores de mp3’s, un sueldo base (para algunos), conversaciones laborales, y un “tengo que trabajar mañana” en la cabeza.
La mayoría de ustedes probablemente estuvo ahí… una vez pínimo.
La intención del ritual era fortalecer la camaradería y hermandad por medio del embriagamiento de los participantes. Entonces era sencillo, solo necesitábamos algunas caguamas, dos cajetillas de cigarros y la pequeña grabadora de cassettes del Manulo.
No importaba como llegar al lugar, unos iban en camión desde colonias como la cuauhtemoc o praderas, otros como yo nos íbamos caminando porque esta a una distancia relativamente corta. Pasábamos un buen momento, y al terminar cada quien se iba a su casa como podía, o a veces se quedaban a dormir ahí… Pasé muy buenos momentos ahí, así como malos, pero siempre en compañía de buenos amigos.
Hoy recordé eso, como era en aquel entonces lo que en la actualidad es una mera incompleta ocasionalidad. De cómo el stereo de cassettes, los $30 despilfarrados en cerveza, las interminables platicas y el valemadrismo de la ocasión fueron totalmente cambiados por reproductores de mp3’s, un sueldo base (para algunos), conversaciones laborales, y un “tengo que trabajar mañana” en la cabeza.
La mayoría de ustedes probablemente estuvo ahí… una vez pínimo.

11 Comments:
Presente!
Amen.
simon, presente.
aunque nunca se me hizo embriagarme, por nena.
nos estamos haciendo viejos? ... nah
ei ei ei!!!
manulo's bar... la ultima vez que difrute por ahi, fue cuando Novelito llego de visita a casa...
cuando fue la ultima que estivieron todos?????
:D
u! u! yo tambien fui!! y eso que ni vivo en hermosillo jejeje..
tambien jui!... nos dieron las 6 a.m, nadie tenia que trabajar, era bueno... he ahi uno de los iconvenientes de volverse un adulto. Besos werito!
el autor de este post y este servidor, en nuestra estancia por tierras americanas, escribimos una canción Folk Country, muy chingona llamada Manulo´s Bar, quien sabe si haya sido el sentimentalismo o las ganas de estar ahí. pero la rola era la mera neta... y tenia un coro bien cervecero y una salida muy emotiva...
Nunca la grabamos, quien sabe donde quedó esa letra y esa rola..
quien sabe donde quedó la esencia esa del manulos bar.
(en cumpas jeje), no pues la neta.. y ya cada quien muy en su pedo... ni modo, es lo malo de irse llenando de años, y obligaciones y otras cosa que sustituyen otras, sin querer,sin pensar, sin decir nada.
chilo.
bua!
yo estuve.
been there!
:)
TSSS!!!! PRESENTE!! Y bien PEDO!
gracias por la sonrisota.
aun ke fui una de las ultimas en enlistarse!!!!! lo extraño....
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